El líder de mostrador y por qué sos tu propia trampa

17.03.2026

Por Andrea Geymonat

En el entorno de las pymes (y a veces no tan pymes) el estilo de liderar que más observo es el que yo llamo "de mostrador".

Es ese dueño/dueña, founder, gerente que siente que, si se mueve de su lugar, la operación deja de funcionar.

Y en algunos casos eso llega a ser verdad. Pero esta forma de dirigir equipos es síntoma de una gran falta de estrategia en la construcción de la organización.

Hay múltiples factores que podríamos analizar para intentar entender qué lleva a esa persona que lidera a sentirse así.

Yo considero que nosotros somos los que construimos nuestra propia trampa, si el caso es que terminamos con un equipo en el que no podemos confiar y mucho menos delegar.

¿Qué pasaría en tu empresa si vos desaparecieras una semana?

Si al reflexionar sobre la respuesta la imagen que llega a tu cabeza es más caos y ansiedad en vez de continuidad y tranquilidad, algo necesita cambiar.

Y lo primero que tiene que cambiar, sos vos.

El líder construye - o destruye

Hay una frase muy trillada que dice "la gente no renuncia a las empresas, renuncia a su jefe".

Yo diría que no es solo a su jefe, sino a lo que el jefe construye.

No es solo la forma en que dirige al equipo, sino la estructura como un todo.

Tiene que ver con los procesos y las herramientas para trabajar de manera eficiente, con los valores compartidos, con reglas claras.

Tiene que ver con un líder que refuerza esto y que es coherente entre lo que dice y lo que hace.

Toda acción de un líder pasa por encima cualquier declaración verbal o escrita.

Esto modela de forma muy contundente la percepción de las personas sobre su valor en la empresa y sobre cómo responder frente a sus propias faltas o errores.

Les doy un ejemplo: el dueño de una empresa invierte en una experiencia de team building (fortalecimiento de equipo) y motivación, esperando que esto contribuya a mejorar la autoconciencia, la tolerancia y la colaboración entre compañeros.

Unos días después, dos personas del equipo se ponen a discutir, la violencia escala y se agreden físicamente de manera grave.

El dueño está presente durante toda la situación. La sanción es una suspensión.

¿Qué mensaje creen que llegó al resto del equipo?

¿Qué decisión hubieras tomado vos?

El líder construye con lo que hace. Todo el tiempo.

No vas a estar en posición de exigir resultados si no demostrás con hechos y con tu propio ejemplo cómo se vive en la empresa, donde están los límites, qué somos y qué no.

El trabajo cambió ¿Y el liderazgo?

Hace veinte años, diez años la forma de vivir el trabajo era diferente. Yo he visto a mi madre tolerar situaciones que yo sé que no toleraría a largo plazo.

Trabajar era un fin en sí mismo, una fuente de estabilidad.

Hoy, y muy especialmente después de haber sobrevivido una pandemia que se llevó millones de vidas y desnudó todas las carencias emocionales que teníamos como sociedad, empecé a ver algo (y seguro que vos también) que antes era la excepción: personas que renunciaban sin tener otro trabajo, que decían en voz alta que no estaban bien, que priorizaban su salud mental sin disculparse por eso. Lo que antes se toleraba en silencio, dejó de aceptarse porque sí.

El trabajo es un medio para tener la mejor vida posible.

Nadie quiere trabajar donde se tolere la violencia, el abuso, el maltrato.

Y cada vez menos personas tienen miedo de volver a empezar. Ser despedidos o renunciar no es lo peor que nos puede pasar.

Para atravesar este contexto de cambio rápido, de incertidumbre, de ansiedad por el futuro, los dueños, dueñas, gerentes, líderes son los primeros que tienen que revisar cómo generamos entornos de bienestar.

Esta frase también es verdad y, sin embargo, no veo que todas las empresas lo tengan presente: cuida a tus empleados para que ellos cuiden tu negocio.

Es muy claro ¿no?

No podés dar lo que no tenés

Y acá está el desafío extra: no puedo dar lo que no tengo. Y eso significa que, para cuidar a tu equipo, tenés que cuidarte vos. Para liderar a tu equipo, tenés que liderarte vos. Y ese es un trabajo de todos los días.

Siempre vas a ser un líder en construcción. Hoy más que nunca.

No podés arreglar afuera, lo que no resolviste adentro (vale para personas y empresas).

Yo entiendo a la empresa como una parte muy importante de lo que terminamos siendo como sociedad. Porque pasamos la mayor parte de nuestra vida dentro del ámbito del trabajo.

Eso significa que una sociedad de bienestar necesariamente va a estar vinculada con el nivel de bienestar en las empresas.

El líder que construye de verdad

El rol de quien lidera es ser instrumento de ese bienestar.

Dejar de ser un líder "de mostrador" implica construir procesos que mejoran siempre y son funcionales a lo que el equipo necesita y generar tanta confianza y autonomía que cuando te vayas por una semana, a tu regreso tu equipo te reciba con una sonrisa orgullosa, sabiendo que cuidaron el negocio, porque el negocio son ellos mismos. Porque vos los inspiraste. Porque vos les diste ese poder.

¿A cuánto estás de eso?


Líder en construcción es mi programa para líderes que quieren dejar de operar en automático y empezar a liderar con consciencia. Si estás listo/a para dar ese paso, el link está abajo:

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